Mediterráneo: ¿Una guerra kurda?, por Walter Laqueur, La Vanguardia

jueves, noviembre 01, 2007

¿Una guerra kurda?, por Walter Laqueur, La Vanguardia




UN NUEVO FRENTE EN ORIENTE MEDIO

EL ANÁLISIS

Se acaba de evitar otra guerra en Oriente Medio, pero ¿por cuánto tiempo? El Gobierno turco ha anunciado que no piensa entrar ahora en Kurdistán; de todos modos, el conflicto no ha concluido y tardará mucho en hacerlo.

Existen unos 25-30 millones de kurdos; la mayoría de miembros de la ONU tiene una población menor, pero sólo los kurdos carecen de Estado propio. Hay una razón objetiva: se encuentran dispersos en una región muy amplia que incluye Turquía, Iraq, Irán, Siria, el Cáucaso, e incluso en Europa viven más de un millón. Todos esos países son reacios a ceder una parte de su territorio. Además, los kurdos han mostrado durante su larga historia poca unidad y poco acierto político: las tribus han luchado unas contra otras, los Barzani contra los Talabani, etcétera. Se han enfrentado en situaciones en que habría sido mucho mejor que negociaran. Hace un año declararon un alto el fuego que, de repente, rompieron. Desde sus bases en el norte de Iraq, el PKK ha realizado emboscadas y ha matado a decenas de turcos en las últimas semanas. ¿Qué esperaban conseguir? Lo único que cabía esperar era una represalia turca con la invasión del Kurdistán iraquí, golpeando así el único lugar en que los kurdos tienen autonomía. El Kurdistán iraquí es un país muy pobre. Sólo podrá sobrevivir y prosperar si logra hacerse con parte de los ingresos del petróleo. Ahora bien, también los turcos tienen puestos los ojos en esos campos petrolíferos alegando que muchos de los habitantes de esa zona son turcomanos. Los ataques del PKK podrían proporcionar la provocación necesaria para desencadenar un ataque turco.

De todos modos, los turcos también saben que no les bastaría con adentrarse en el Kurdistán y luego retirarse; tendrían que ocupar la región durante mucho tiempo y eso generaría un sinfín de problemas.

Además, significaría la postergación indefinida de sus esperanzas de entrar en la UE. Por ello, tienen buenas razones para amenazar y también para vacilar a la hora de involucrarse demasiado.

Los kurdos turcos (denominados en el pasado por Ankara "turcos de las montañas") poseen razones legítimas para las quejas. La región sudoriental del país en la que se concentran es la parte más pobre, más desatendida y menos desarrollada. Durante mucho tiempo no recibieron un mínimo grado de autonomía cultural. Con todo, tampoco han sido históricamente unos corderitos inocentes: muchos de sus pueblos en el oriente turco fueron en su día poblados armenios y, si se produjeron matanzas durante la I Guerra Mundial, las tribus kurdas participaron en igual medida que los turcos.

El PKK no es una fuerza pequeña. Cuenta con varios miles de combatientes a tiempo completo y un presupuesto de unos cien millones de dólares procedentes en parte de negocios legales, en parte de donaciones de los kurdos de todo el mundo y en parte del tráfico de drogas. La policía francesa considera que un 80% de la heroína que entra en Francia pasa por esos canales. Durante un tiempo recibió el apoyo de Siria. En un momento, justo después de la II Guerra Mundial, la URSS respaldó el separatismo kurdo, pero en la actualidad ya no desea verse envuelta en las intrigas de Oriente Medio. En años recientes, los kurdos han conseguido apañarse sin apoyo exterior.

La situación se complica aún más porque el PKK ha abierto un segundo frente contra Irán en el montañoso Kurdistán septentrional, con incursiones contra unidades del ejército y la policía de ese país. Y, como en el caso de Turquía, cuenta con el apoyo de los kurdos locales. Éstos, como las otras minorías iraníes, han sido maltratadas por Teherán; Jomeini llegó incluso a declarar una yihad contra ellos e hizo ejecutar a muchas de sus principales figuras.

¿Es el gobierno kurdo (iraquí) lo bastante fuerte para contener a la guerrilla? No es seguro; la detención de guerrilleros no gozaría de popularidad en el país y no hay forma de deportarlos a otros lugares.

Los kurdos tienen tanto derecho como cualquier otro grupo étnico a la independencia nacional. Ahora bien, ¿dónde estaría situado ese Estado y cuáles serían sus fronteras? Los turcos y los iraníes temen que un Kurdistán iraquí semiautónomo sea un primer paso para un Gran Kurdistán y desean impedirlo casi a cualquier precio. Al mismo tiempo, han mostrado poca disposición a conceder una mayor autonomía a sus importantes minorías kurdas. El resultado es la existencia permanente de regiones irredentas y el peligro de una guerra pequeña que podría fácilmente degenerar en una guerra más grande.

W. LAQUEUR, director del Instituto de Estudios Estratégicos de Washington
Traducción: Juan Gabriel López Guix

Pueblo kurdo en Wikipedia.

Kurdistán en Wikipedia


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